El barrio de la luz

En épocas de tinieblas, de incertidumbres, como las que vivimos desde hace unos años, necesitamos Luz, claridad de pensamiento y acción, optimismo. Bajo esta premisa principal se articula el Proyecto Luz, una intervención artística urbana, que se inaugura hoy a las 21 horas en el murciano barrio de Vistabella, y que están llevando a cabo Carolina Parra y Nacho Ruiz, dueños de la galería de arte T20 y comisarios para el Festival SOS 4.8 de esta acción.

Para ello han implicado a ocho de los mejores artistas murcianos que hay actualmente en circulación: Isidoro Valcárcel Medina, Sonia Navarro, Sergio Porlán, Miguel Fructuoso, Fod, Nico Munuera, Juan Sánchez y Pedro Guirao. Entre ellos, ya lo han visto, Valcárcel Medina, creador de coherencia vital y artística abrumadora, con una amplísima trayectoria y, sí, Premio Nacional de Artes Plásticas 2007 y Premio Velázquez de Artes Plásticas en 2015.

La elección del lugar, el barrio de Vistabella, no deja de tener su miga: Construido en
los años 50 para residencia de militares franquistas y funcionarios de Justicia de la época, Vistabella cuenta con una población que proviene de esos tiempos, población “de toda la vida”, por así decirlo, que se ha visto mezclada en las dos últimas décadas por un vecindario joven, de familias con hijos pequeños, intelectualmente activos, y socialmente reivindicativos. En este contexto es en el que entró el Festival SOS 4.8, con sus decibelios, su público festivalero con ganas de escuchar música y también de pasarlo muy bien. El choque era inevitable. Era complicado que no lo hubiera cuando se pretende realizar un festival de música de estas dimensiones junto a casas de vecinos, ya sea en este barrio o en cualquiera de cualquier ciudad del mundo. Ahora, la dirección del festival, inmersa en un contexto sociopolítico diferente al de otras ediciones, y consciente de que gusta a mucha gente, pero también disgusta a otra, decidió en esta edición un acercamiento al barrio en forma de «regalo” de arte contemporáneo a este su barrio-huésped.

El Proyecto Luz es un recorrido por una serie de intervenciones en las que los proyecto luzocho artistas murcianos antes citados utilizan la luz como elemento fundamental. Partiendo de los límites físicos de la calle, elaboran una narración en base a piezas independientes e interconectadas. De esta manera, la pieza de Sonia Navarro surge de un recorrido que ella hace por el barrio, recorrido que queda plasmado en un circuito de luces que instala en la fachada del Centro de Salud de Vistabella; Nico Munuera presenta unos espejos que proyectan la luz del sol en forma de luces de colores;  Juan Sánchez trabaja recurrentemente con un concepto que él llama «forma autónoma», una especie de
círculo muy presente en su obra; Miguel Fructuoso coloca un luminoso suspendido a cinco metros del suelo a la entrada del barrio; Fod hace una estructura de madera, con distintos materiales de construcción y obra, iluminada desde el interior y cuya ubicación es en el entorno de la Plaza de Abastos; Pedro Guirao solicita la ayuda del barrio para apadrinar una farola, una acción con una elevada carga social, pues el dinero destinado a producción lo dará a los vecinos en monedas de euro para ayudar a pagar su factura de luz pública en un plazo que ha calculado de ocho años; Sergio Porlán suspende figuras geométricas de luces de neón sobre una farola y la fachada de una casa del barro; Valcárcel Medina sitúa en el centro de la calle a intervenir, la calle Luis Fonte Pagán, tres racimos de luces, en los que sólo una está iluminada, símbolo de las luces apagadas por el momento actual.  La luz, como vemos, es el primer vínculo entre las obras: bombillas, neón, cajas de luz, leds…, y el soporte es parte central del contenido. Siempre intentando no ser agresivo con el entorno, respetando al vecindario, haciéndoles partícipes de las decisiones -Nacho Ruiz y Carolina Parra se han reunido varias veces con miembros de la Asociación de Vecinos de Vistabella-, y también de la ilusión que puede generar tener arte de primerísima calidad entre ellos. Un proyecto único y pionero en nuestro país que se pone en práctica en un barrio tradicional de Murcia. Tradición y modernidad, la salsa de la vida.

La intención de los organizadores de la actividad es que esto sea el principio del barrio de la luz, una modificación sensible en la fisonomía de la ciudad propiciada por el SOS, y que cada año debe ir creciendo con nuevas intervenciones. Quieren para ello que se vea el arte contemporáneo como un aliado, como parte de nuestras vidas, en este caso como parte de una intervención barrial, de ahí que el Proyecto Luz necesite permanecer en un espacio, para que las obras de arte se impregnen del lugar adonde han llegado, para que interactúen de una forma natural con su vecino. Así, crearían un Museo de la Luz, un Barrio de la Luz.

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